Jairo Gil


Jairo Gil

““El Poeta de la Virgen”


Compositor de los buenos. Creativo y devoto. Su musa fue la Virgen de Chiquinquirá, a quien aprendió a venerar en casa junto a su “Ma’ Corina”. Con justicia se le llamó, desde la década de los años 60, “El Poeta de la Virgen”.


A los 71 años murió, en Maracaibo, “El Poeta de la Virgen”. Jairo Gil, saladillero de pura cepa, dio la batalla por su vida desde octubre pasado, cuando sufrió un ACV. Pese a su fortaleza y esfuerzos médicos, Gil se despidió a las 10:00 pm del pasado lunes 18 de febrero cumple mes de su Chinita. El deceso lo lamenta el mundo gaitero.


En febrero, día 4 del año 1949, nació Jairo Antonio Gil Atencio. Vino al mundo en el hogar que conformaron Ciro Gil y Corina Atencio de Gil, su amada “Ma’ Corina”. La familia por aquel tiempo vivía en el el sector Los Biombos, muy cerca del cerro La Gaveta, en El Saladillo.


Gil, ejecutante de la charrasca, será por siempre uno de los grandes compositores de la gaita zuliana.


La vena poética y musical la heredó de su abuela Evangelina Atencio, furrera y repentista.


“La primera gaita que compuso fue un tema costumbrista titulado Calles de antaño, grabado por el conjunto Los Sabrosos, en 1962, bajo la dirección de Ricardo Aguirre; quien luego lo bautizaría como ‘El Poeta de la Virgen, al estrenar, en 1965, la gaita “Reina Morena”, recuerda Montiel.


Esta famosa gaita es una de las más pedidas y coreadas por la feligresía en cada Bajada de la Chinita.


A Gil lo bautizaron, confirmaron y se casó con Elizabeth Medina en la Basílica, en ese Cofre de Oro desde donde bendice la Patrona del Zulia.


Jairo, devoto mariano probado, “deja una huella profunda, su partida representa una gran pérdida, una baja muy sensible para las composiciones y la música en general”, considera Soto Urdaneta.


Por su talento para lanzar versos se recuerda esta anécdota: En una ocasión mantuvo un “mano a mano” con Francisco Morales (otro repentista) y estuvo tres horas improvisando versos.


En 1982 volvieron a grabar otra gaita de él, titulada Señora de mis pensamientos, que arrasó más: obtuvo 32 premios.


Gil tuvo tres hijos: Jairo, Gheidi de las Mercedes Chiquinquirá y Gheizil de los Ángeles Chiquinquirá. Sus últimos años los vivió en San Francisco. En el 2000, en su casa llamada Chiquinquireña.

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